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Los 10 mejores vídeos musicales de la historia

La semana pasada, la web americana de ‘Rolling Stone’ pidió a sus lectores que votasen por sus vídeos favoritos de todos los tiempos. Han recibido muchos votos: aquí tenéis los resultados.

1. Michael Jackson, Thriller (1983)
El más votado, con diferencia. Estaba claro: el cortometraje de John Landis para la canción que dio título al álbum de Michael Jackson es tan emblemático e influyente que no es sorpresa que gane esta encuesta. Mucho más que un soporte visual de una canción, esta mini-película prácticamente inventó el concepto del vídeo musical como un evento cultural importante. Y abrió un mundo de posibilidades que los artistas siguen explorando en la actualidad.

2. Peter Gabriel, Sledgehammer (1986)
Dirigido por Stephen R. Johnson en 1986, este vídeo de Peter Gabriel es considerado como uno de los más modernos: pionero por su uso innovador de la animación con plastilina, la pixelación y la animación stop-motion. Pero ahora que las tecnologías digitales han hecho antiguo a un vídeo que una vez fue de vanguardia, sigue siendo impresionante por su ridículo sentido del humor surrealista.

3. Nirvana, Smells like teen spirit (1991)
El vídeo de Samuel Bayer de Smells like teen spirit fue tan radical e imitado como la canción de Nirvana. Inventó el léxico visual del grunge, con un montón de chicos con ropa andrajosa salidos de una escuela secundaria llena de punks.

4. A-Ha, Take on me (1985)
El más antiguo de la lista, junto con el ganador. Con su concepto imaginativo de elegante combinación de acción real y animación lápiz llamado rotoscoped, el vídeo de Steve Barron para A-Ha es uno de los más emblemáticos de los años ochenta. Barron también hizo Money for nothing, de Dire Straits; Don’t you want me, de The Human League, o Billie Jean, de Michael Jackson. Es uno de los directores de vídeos más influyentes de todos los tiempos.

5. Guns N’ Roses, November rain (1992)
El vídeo November rain, de Andy Morahan para Guns N’ Roses, es tan épico y cinematográfico como la propia canción. Fue un vídeo caro, pero cada centavo valió la pena, ya que sigue siendo el mayor logro visual de la banda. ¿Quién puede olvidar la escena de la boda, o la imagen de Slash lamentándose con un solo de guitarra, fuera de la iglesia?

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